Una
mujer que trataba de agrandarse el trasero terminó con la amputación de
sus dos nalgas, brazos y piernas y en una situación muy complicada de
salud que casi la lleva a la muerte. Compraba en el mercado negro lo que
pensaba que era silicona cuando, en realidad, era sellador de baño.
Por
este motivo su cuerpo tuvo una reacción alérgica masiva que la llevó a
estar muy cerca de la muerte. "Estaba sufriendo tanto que, para ese
punto, morir habría sido una salvación. La única forma que tuvieron los
doctores de salvar mi vida fue amputándome las dos nalgas, piernas y
brazos", comentó.
Fuente minutouno.com